18 abril 2006

Despistes II

Sí, ya les confesé que tengo superpoderes. Soy inmune a un millón de cosas, a las balas, a los rayos láser, a las bomas atómicas, a los gases intestinales, al humo de los cigarrillos y a las mujeres que viborean. Pero no soy inmune a mis propios despistes. Érase otro lunes triste, solitario y deprimente (o sea, hoy, pero otro hoy, no el hoy del post anterior), y dieron nuevamente las 2 de la tarde. De pronto, de la nada, mis instintos ante el peligro se activaron. Había algo extraño en el ambiente que estaba alternado el continuum del tiempo-espacio. ¡Eureka! (O más bien ¡chanfles!), creo recordar que habían dejado un ejercicio de tarea, pero, era para el miércoles, ¿no?

Gracias a Dios que vivimos en la era cibernética, donde el internet resuelve todas nuestras dudas y problemas, y donde Google es el oráculo que tiene todas las respuestas. Fui a la página de la clase, y efectivamente tenía tarea y para hoy. Doble chanfles. Lo peor es que esas tareas son de 5 horas, programando en la computadora, y sólo faltaban 3 horas para la clase, a lo cual había que restarle 30 minutos para cocinar (como cada lunes), 30 minutos para comer y 30 minutos de transferencia vehicular de mi casa a la universidad y 15 minutos para ir a los laboratorios de cómputo a imprimir el resultado (no tengo impresora en casa, si quieren cooperar, será bienvenido cualquier apoyo económico). Resultado, no hay tiempo para hacer la tarea. Pues con un ojo al gato y otro al garabato, descargué el último ejercicio de la web, el número 7, e iba de la cocina al cuarto, cocinando, progrmando, moviéndole al arroz y sacando cuentas. Milagrosamente, acabé todo, me atranganté toda la comida en 5 minutos, me lavé los dientes, guardé todo y partí rumbo a la escuela. Imprimí la tarea, y muy contento, el superhéroe vencedor de cualquier problema, de cualquier desventura escolástica, subía triunfante las escaleras de la facultad rumbo al salón de clases. Se podían oír las fanfarrias a lo lejos, los aplausos, y los ¡vivas! Una vez más, mis superpoderes me alertaron con suficiente tiempo del peligro, y mis habilidades multi-facéticas me habían permitido hacer la tarea, cocinar, comer e imprimir en suficiente tiempo.

- Hey, ¿qué onda güe...?* Hiciste la tarea, porque a mí se me olvidó- me dijo un compañero de clase.
- Sí, sí la hice, por poco se me olvida -contesté
- Sí -dice otro compañero- a mí también; yo pensé que nomás era el ejercicio 6, así que tuve que hacer el ejercicio 7 rapidísimo.

Tosí, y casi me ahogo con mi propia saliva.

-El ejercicio, ¿qué? ¿El seis?
-Sí, los dos eran para hoy, seis y siete.

€~~€~#$"@@@!!!!!·$"%"·""·&$/&(%(/"$%$·%"·$%"!"·$···#### y la tuya aleluya, fue mi sacrosanta respuesta.

* Traducción certera al chilango de "Hey dude, what up?"
PD. No os preocupéis, que para eso están los amigos, en 5 minutos hice... ehem... con mucha ayuda y donde me guiaban paso a paso en cada respuesta... pero terminé la tarea 6.

4 comentarios:

pilifresh dijo...

En mi casa le dicen "Alz-Gómez" a esos despistes... en tu caso "Alz-Alonso"??? o "Alonso-Heimer"??? como quieras...
Pero al final no fue tan poderoso porque sí te acordaste -aunque a medias- jaja

Pero bueno, qué bien que tu lado femenino predominó y le entraste al "multitasking" -que le resulta muy útil a las amas de casa alrededor del mundo, que hacen de comer, cosen, le hablan al plomero, le dan de comer al perro y se peinan al mismo tiempo- pero no sé si de manera tan brillante como a tí.

Lo malo es que seguo hoy sí le entraste al haburguer helper o de plano una buena quesadilla... porque ni tiempo ´pal buen spaghetti...

J: dijo...

¿¡Mi lado femenino predominó!?¡ Santo cielo! ¡No sabía que a mis superpoderes se les llamara lado femenino multi-tasking! Pero efectivamente, terminó siendo un hamburger helper cualquiera. Ya dejaremos el spaghetti con mariscos al mojo de ajo que tengo en mente para otro día que tenga más tiepmo. ¿No existiría otra carrera algo así como economo-gastronomía?

Anónimo dijo...

En realidad no creo que el título adecuado sea Despistes II porque no llevas dos despiteste en tu vida!! caray, si lo pensaras bien el título correcto sería Despiste 159,875,263,645,599,512,554,785,146,556,412. A ver si cómo buen matemático me dices cómo se lee este título? ji ji ji

Vicky dijo...

Pasa en las mejores familias Pepe! La que escribe creyo perdida la llave de su oficina por una semana (la busque como a Adelita!), pedi un duplicado, hice una copia extra, etc... sólo para descubrir luego que la llave estuvo todo el tiempo en... mi billetera!!
La buena noticia es que hay remedios para los despistes... Palms, Agendas, Post it, cambiarse los anillos de lugar, atarse algo en el dedo para quedarse pensando... "Que tenia que recordar?".