29 octubre 2005
Ya no voy a llegar tarde
Mi estimado roomate, consciente de mis patéticos conocimientos astronómicos, sabía que no podría descifrar la hora exacta del día en base a la posición del sol en el horizonte, o de las estrellas en los cuadrantes, así que se vio muy buena onda y me regaló un reloj de cumpleaños atrasado. (Aprovecho para agradecerle infinitamente el gesto). El problema es que este reloj tiene esos extensibles de metal que para ajustarlo al tamaño exacto de tu muñeca hay que desbaratarlo, y como no soy inengiero mecánico, no he podido ajustarlo, y tengo miedo de que mi super fuerza de superhéroe superpoderoso hagan con este magnífico presente lo que hicieron con mi ex-reloj. Así que si alguien conoce alguna relojería en esta ciudad, o alguién sabe cómo fregados funcionan esos extensibles, no dude en contactarme y hacérmelo saber.
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