02 junio 2007

Diarios de Pointer II: cruzar Texas

Conducir por Texas es tan cómodo como aburrido. Siendo el estado más grande de la Unión americana, uno va conduciendo, conduciendo, conduciendo pero no termina de salir del estado. Salí de casa al despuntar del alba, a las 7 de la mañana, con una botella enorme de jugo de naranja, y una selección de discos para oír en el camino. (No recomiendo el jugo de naranja, a menos que quieran pasar al baño tres veces en el camino). Como Texas es más plano que una pizza, la carretera no muestra ninguna eventualidad y el paisaje es monótono:

El único punto de interés fue cruzar el río Nueces, frontera original del recién independizado Texas de México que sería el origen de la guerra con los Estados Unidos en la que se anexionarían la mitad del territorio mexicano. Tan importante evento para un riachuelo tan insignificante.
Siete horas después llegué a la frontera. Decidí cruzar por Colombia y no por Nuevo Laredo ya que ésta última ciudad nunca me ha agradado, y cruzar por Colombia es más cómodo y más rápido. Después de cruzar el Río Grande (una paradoja considerando su corta anchura) escogí el carril oportuno ("Nada que declarar"), le hice un saludo a la oficial con la mano, la oficial vio las matrículas del coche me hizo un saludo, y bienvenido a México: ni una palabra y ni enseñar el pasaporte. Ojalá fuera así de fácil entrar a los Estados Unidos. La planicie de Texas continúa por breves kilómetros en los estados de Tamaulipas y Nuevo León. Pero poco a poco el terreno empieza accidentarse hasta que la autopista se topa con los inicios de la Sierra Madre Oriental, la continuación oriental (valga la redundancia) de las Rocallosas americanas. El paisaje se vuelve interesante.
Finalmente, arribé a Escobedo, la ciudad más septentrional del área metropolitana de Monterrey, a las 4.00 de la tarde. La familia que me hospedaría vivía en Santiago, la ciudad más al sur. Con cuatro millones de habitantes, Monterrey es la tercera ciudad más poblada y la segunda más extensa de México, y me tomó hora y media cruzar la ciudad. Pero debo decir que las vialidades de la ciudad son impresionantes: de norte a sur sólo paré en 3 semáforos, lo demás fueron avenidas, puentes y pasos a desnivel. Desde luego, Monterrey está muy chido, pero sigue siendo México, y México sigue siendo Latinoamérica.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy ilustrativo tu apunte de bitácora como correlato a mis lecciones de geograf e historia de Tx. Así que "nueces" es así de chiquito... [aún no entiendo xq si la disputa era Texas, perdieron Utah, y N. Mexico. (es en está guerra donde estan los ´san patricios´))

Ref. al jugo de naranja, decí q no tomaste tereré sino realmnte ibas a andar en problemas.

Anónimo dijo...

q fort... després hi ha situacions en les que no saps què explicar, i al teu blog descrius amb pèls i senyals cada tram del teu viatge creuant texas, jeje ets ben paradoxal. I no imagino un tiu parant per pixar, jeje creia que tan sols les noies demanavem aturar el viatge per anar al bany!jajaja

J: dijo...

La disputa no era Texas. Texas se independizó de México por 6 años y después fue anexionado a EEUU. Cuando se unió a EEUU los americanos decían que la frontera de Texas era el río Grande y los mexicanos decían que no, que era, como había sido desde tiempos coloniales y durante la época independiente de Texas, el río Nueces. Polk, que había ofrecido comprar todo el norte de México, buscó el pretexto para atacar: entró al sur del río Nueces hasta Matamoros (Brownsville) donde construyó un fuerte, diciendo que era territorio americano. Los mexicanos lo tomaron como invasión y atacaron. Polk pidió permiso para declarar la guerra a México al congreso ya que se había "derramado sangre americana en tierra americana". Dos años después, México pierde la guerra, y para "pagar los costos de guerra" EEUU se anexiona todo lo que Polk alguna vez quiso comprar, a cambio de 15 millones de dólares. Como "pagaron", se le llama "territorio cedido por México", claro, como condición para firmar la rendición en la guerra.

J: dijo...

Ruth, no és normal que pari per pixar... però el suc de taronja sembla tenir un efecte diürètic en conduir...

Anónimo dijo...

wow pepe, crec que et vas equivocar de professió,tindries que ser profe d'universitat...