04 junio 2007

Diarios de Pointer IV: Cruzar México

Monterrey, que no figuraba en tiempos coloniales, es una metrópoli que creció gracias a su fuerte industria a finales del siglo XIX y a lo largo del XX. Aún hoy en día, los parques industriales se extienden por largos kilómetros y salir de la ciudad me tomó una hora. Mi intención era salir al despuntar el alba. Pero entre desvelos y largas conversaciones amistosas, salí rumbo a Guanajuato hasta las 11 de la mañana. Al principio el viaje no presentó eventualidades. La carretera era interesante al principio, cruzando la Sierra Madre Oriental, que a esta altura no presenta elevaciones pronunciadas, para luego llegar al Altiplano, una larga planicie que se extiende desde el sur de Nuevo León hasta San Luis Potosí, muy aburrida (todo recto, ni una sola curva), pero donde se puede aprovechar para conducir a la máxima velocidad posible, algo necesario, pues había quedado de llegar a la ciudad de Guanajuato alrededor de las tres de la tarde.

Hice buen tiempo, manejando a una velocidad moderada de 140 km/h a lo largo del Altiplano, libré San Luis, y finalmente llegué a la autopista San Luis - Querétaro. Busqué la desviación a Dolores, y entré a carretera federal rumbo a Guanjauato. El estado de Guanajuato situado en el corazón de México, se encuentra en las montañas, salvo la región del Bajío (que, paradójicamente, es otro Altiplano). La carretera daba vueltas y vueltas, pero el cansancio y la falta de jugo de naranja, y la posible presencia de kriptonita en las minas adyacentes, afectaron mi super poder de la orientación (poder que me había permitido llegar sin mapa alguno hasta ese punto). Entre vueltas y vueltas me perdí de la salida correspondiente, y arribé a San Miguel de Allende, en lugar de Guanajuato:

Pues va de regreso, a dar de vueltas, hasta que por fin, a las siete de la tarde llegué a mi destino: Guanajuato. Llamé a la familia y amigos que me hospedarían, fui a su casa, comimos, y después fuimos al centro de la ciudad a hacer un pequeño tour nocturno del centro comenzando por un pub donde vendían micheladas (cerveza preparada) al estilo margarita de todas las frutas conocidas, y en un vaso de un litro. Después del breve recorrido, regresé a la casa a dormir, que el cansancio ya se había acumulado de tanto viaje. La siguiente es una foto de una de las calles de Guanajuato.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

primera!! Dirás que jo sóc molt profunda, i tu molt descriptiu! no puc comentar res més que... t'aconsello escriure una novela, tindria èxit!!descripcions, escenes còmiques... jo el compraria, segur.

J: dijo...

Doncs en un futur molt llunyà potser escrigui una novela o una autobiografia...

Vicky dijo...

Qué bonito San Miguel de A.! parece re gotico.
Margaritas con cerveza? I can´t imagine. Mas fotos de Guanajuato, bitte!

Respecto a la novela, si mal no recuerdo ya tenías la idea. Pero no querés largar prenda!!

PD: funciona bien el corte de capitulo