
El valle de México es posiblemente uno de los valles de más altitud del país. Así que todavía la carretera debía subir un poco más, cruzar más montañas antes de arribar al área metropolitana de la ciudad de México. Después de la parada técnica en San Juan del Río, Querétaro (área, donde por cierto, hacen degustación de vinos), llegué a la capital alrededor de las 5 de la tarde. Crucé la ciudad rápidamente (cosa sorprendente para un día martes y a esa hora).

No hice ninguna parada técnica ni turística en esta ocasión ya que habría de regresar en días posteriores, cada una con sus experiencias y vicisitudes propias. Tome un par de fotos desde el auto, y salí rumbo a Puebla.

La autopista a Puebla es una de mis favoritas; no por la construcción en si, que por cruzar montañas hay demasiadas curvas, sino por la vegetación y la vista: pinos verdes y montañas nevadas todos los meses del año.

La autopista, que sube hasta una altitud de casi 3,000 metros, pasa justo al lado del Iztaccíhuatl, un volcán extinto con una altitud de casi 5,000 metros de altura. Si no hay mucha neblina se puede observar en todo su esplendor. Después, la carretera baja, a los 2,000 metros para llegar al amplio valle de Puebla.
2 comentarios:
Además del paisaje, Qué lindo q se siente llegar a casa, no? (sobretodo despues de tan entretenido roadtrip ;)
estic d'acord amb ella, el que realment et fa il·lusió és tornar a estar a la teva llar.
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